Sopaipillas

Por Carola Dümmer

Origen: Chile

(English version below)


La cocina chilena es una mezcla del legado de los conquistadores españoles y las tradiciones de los pueblos originarios de este rincón del Cono Sur. Una de nuestras preparaciones típicas es la sopaipilla, una masa de harina y zapallo (calabaza) que se come en diferentes versiones a lo largo del país. Es un plato muy utilizado como aperitivo, acompañado de pebre (salsa típica con tomate, cebolla, cilantro y ají verde), pero también se come en una versión dulce, "pasadas" (sumergidas) en chancaca (almíbar caliente que se hace con el jugo de la caña de azúcar). En cualquiera de los casos la receta es la misma, y aunque originalmente se freían en grasa animal o aceite refinado de semilla, el aceite de oliva es perfecto para resaltar esta maravillosa preparación, que acompaña tardes frías o asados familiares, y es reina indiscutida de cualquier celebración chilena.


Ingredientes:

  • 250 gramos de zapallo o calabaza (se cuece previamente hasta que esté blando, en agua con una cucharadita de azúcar y otra de sal)

  • 500 gramos de harina

  • 1 cucharadita de sal

  • 30 grs aceite de oliva virgen extra

  • Aceite de oliva para freír

El zapallo debe estar cocido y blando. Se pasa por un cedazo para formar una pasta, cuidando de guardar el agua de la cocción. Mezclamos este puré de zapallo con la harina, el aove y la cucharadita de sal -disuelta en un poco del agua de la cocción-, y amasamos con las manos hasta obtener una masa blanda. Podemos usar más agua (del zapallo) o un poco más de harina, según sea necesario, para dar la consistencia deseada.

Una vez que esté lista, la uslereamos hasta que tenga un grosor de medio centímetro, y -con un vaso o molde- cortamos círculos del diámetro que queramos (yo las prefiero más pequeñas), y se pinchan con el tenedor.

Se fríen en abundante aceite de oliva, idealmente virgen extra, y ya están listas para disfrutarlas.

Chilean cuisine is a mixture of the legacy of the Spanish conquerors and the traditions of the native peoples of this corner of the Southern Cone. One of our typical preparations is the "sopaipilla", a dough made of flour and squash that is eaten in different versions throughout the country. It is a dish widely used as an aperitif, accompanied by "pebre" (typical sauce with tomato, onion, coriander and green chilli pepper), but it is also eaten in a sweet version, dipped in chancaca (hot syrup made with the sugarcane juice). In either case the recipe is the same, and although originally they were fried in animal fat or refined seed oil, olive oil is perfect to highlight this wonderful preparation, which accompanies cold rainy afternoons or family BBQs, and is the undisputed queen of any Chilean celebration.


Ingredients:

  • 250 grams of blue hubbard squash or butternut squash (previously cooked until soft, in water with a teaspoon of sugar and another of salt)

  • 500 grams of flour

  • 1 teaspoon salt

  • 30 grams extra virgin olive oil

  • Olive oil for frying

The squash should be cooked and soft. We pass it through a sieve to form a paste, taking care to save the cooking water. We´ll mix this pumpkin puree with the flour, the EVOO and the teaspoon of salt -disolved in a little of the cooking water-, and knead with our hands until we obtain a soft dough. We can use more water (from the squash) or a little more flour, as needed, to give the desired consistency.

Once it is ready, we grind it until it is half a centimeter thick, and -with a glass or mold- we cut circles of the diameter we want (I prefer them smaller), and prick them with a fork.

Fry them in abundant olive oil, ideally extra virgin, and they are ready to be enjoyed.

About the author: Carola Dümmer is a Chilean journalist and olive oil taster. She teaches about olive oil and promotes it uses on her online community Olivalovers.

www.olivalovers.com / @olivalovers

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